Achaco Alto Nasca - Perú
ACHACO ALTO - NASCA
Ubicación
- Nasca
- Nasca
- Ica
- 110301
- 14° 49' 14.4" S (-14.82067153000)
- 74° 58' 24.4" W (-74.97344339000)
- 548 msnm
- UTC-5 El centro poblado de Achaco alto también cuenta con un centro educativo Nivel Primario
- Achaco Alto
El centro poblado de Achaco Alto posee más de un kilómetro de ingeniería hidráulica con cuatro tramos o ramales revestidos de piedra que mantienen su estabilidad a pesar de los años. Se ubica, a 5 minutos de la ciudad de Nasca al lado izquierdo de la panamericana sur a unos 200 metros
En el lugar habitan 300 personas que cooperan para cuidar sus acueductos, verdadera hazaña de ingeniería hidráulica con la que los Nascas resolvieron el problema de tierras eriazas de la costa sur.
Acueductos de Achaco
Es un acueducto de reciente recuperación a cargo de los Pobladores y con la Municipalidad Provincial de Nasca. Si antes nos sorprendíamos con las chimeneas en el acueducto de Cantalloc, este acueducto nos muestra la captación de las aguas subterráneas, aún en funcionamiento, casi 1500 años después de su construcción, lo que demuestra el alto nivel tecnológico que desarrollaron.
El Ministerio de Cultura ha realizado un inventario de estos acueductos, información que pronto nos la harán llegar. Se señalan que son 50, otros indican que son 42 acueductos, lo cierto es que debemos hacer un estudio mas detallado con planteamientos que busquen su cuidado y evitar de esa manera el deterioro de tan importante legado, que trasciende nuestras propias fronteras hasta la humanidad entera.
Fiesta en Nasca del pago al agua
La ceremonia
Ochenta hombres y mujeres integran la caravana ceremonial, como danzantes y súbditos. Se trata de alumnos del Instituto Superior Tecnológico Nasca. Ellos trotan, con sus vestimentas nasqueñas, al ritmo de quenas, zampoñas y tambores, junto al señor nasca y su colla.
El señor nasca inicia el ritual al dios creador Kon recitando plegarias y cánticos en quechua. Sobresale su respeto por la cultura Nasca y los apus, dioses representados por montañas, lagunas, ríos, cóndores y pumas.
“Los sabios nascas entendían la importancia del agua para la producción agraria y las necesidades de la vida diaria; valor y conocimientos que se transmitieron de generación en generación por medio del arte, la cerámica y la ingeniería hidráulica”, comenta el profesor Zenón Gallegos Ramírez, quien representa al señor nasca.
Para él, participar en el Yaku Raymi es identificarse y sentirse orgulloso por esta riqueza ancestral. “Es manifestar nuestra gratitud por tan importante legado como los acueductos, que continúan aportando el líquido vital para nuestros sembríos de camote, pallar, papa y otras especies. Los dioses nascas nos siguen cuidando y bendiciendo”, dice.
¡Watan yaku!
Tras el ritual, la delegación se dirige hacia una cocha, donde se aprovecha el agua para la irrigación y el cultivo. Mientras el señor nasca canta, se escuchan voces quechua: “Watan watan yaku mama kawsachun” (“Qué viva el agua, año tras año”). Todas las plegarias de gratitud se concentran en pedir agua, elemento escaso durante el año en esta zona del país.
Se rinde culto al agua, que nace desde los humedales de la parte alta de la cuenca del río Grande, que hermana a pueblos de Ayacucho, Huancavelica e Ica, demostrando que el hombre andino convivió en armonía con la naturaleza, y respetó y veneró a los apus del agua.
Tras la celebración en el acueducto, la población se dirige hacia una pampa de arena donde el señor nasca y su delegación se unen a turistas y autoridades en una gran danza de hermandad, ofreciendo versos en quechua a la yacu mama, que a la letra popular dicen: “El agua brilla como el Sol y la Luna, el pueblo valora su existencia y se une para cuidarla”. (Blanca Vargas Jiménez)
El señor nasca inicia el ritual al dios creador Kon recitando plegarias y cánticos en quechua. Sobresale su respeto por la cultura Nasca y los apus, dioses representados por montañas, lagunas, ríos, cóndores y pumas.
“Los sabios nascas entendían la importancia del agua para la producción agraria y las necesidades de la vida diaria; valor y conocimientos que se transmitieron de generación en generación por medio del arte, la cerámica y la ingeniería hidráulica”, comenta el profesor Zenón Gallegos Ramírez, quien representa al señor nasca.
Para él, participar en el Yaku Raymi es identificarse y sentirse orgulloso por esta riqueza ancestral. “Es manifestar nuestra gratitud por tan importante legado como los acueductos, que continúan aportando el líquido vital para nuestros sembríos de camote, pallar, papa y otras especies. Los dioses nascas nos siguen cuidando y bendiciendo”, dice.
Se rinde culto al agua, que nace desde los humedales de la parte alta de la cuenca del río Grande, que hermana a pueblos de Ayacucho, Huancavelica e Ica, demostrando que el hombre andino convivió en armonía con la naturaleza, y respetó y veneró a los apus del agua.
Tras la celebración en el acueducto, la población se dirige hacia una pampa de arena donde el señor nasca y su delegación se unen a turistas y autoridades en una gran danza de hermandad, ofreciendo versos en quechua a la yacu mama, que a la letra popular dicen: “El agua brilla como el Sol y la Luna, el pueblo valora su existencia y se une para cuidarla”. (Blanca Vargas Jiménez)












me encanta achaco
ResponderEliminarquiero conocer achaco ,me párese un paisaje bello
ResponderEliminarQUISIERA CONOCER SU ACUEDUCTO
ResponderEliminarcesar llévalos al acueducto
ResponderEliminarmuy interesante
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